lunes, noviembre 28, 2016

LOS OTROS CASOS "RITA BARBERA"

Estos días, a raíz de la repentina muerte de Rita Barberá y la reflexión que se ha abierto en el seno del Partido Popular sobre el trato que se les da a las personas que son investigadas en un procedimiento judicial son muchos los que echan la vista atrás y ponen sobre la mesa otros casos “Rita Barberá” que han tenido lugar en Galicia. Este es el caso del ruido que comienza a visualizarse en las redes sociales donde un destacado militante gallego ha querido acordarse del ex diputado Javier Escribano. Recordemos que Escribano presentó su dimisión como Parlamentario en 2011 al ser imputado por unos hechos que fueron archivados seis meses después, quedando exonerado de cualquier responsabilidad. Desde entonces sí ha habido otros casos en Galicia, que ante situaciones parecidas no sólo no presentaron su dimisión sino que, a raíz de su imputación, fueron ascendidos a puestos si cabe más relevantes que los que ya ostentaban con anterioridad, como ha sido el caso de José Manuel Rey Varela o Paula Prado. No es de extrañar, pues, que algunos pidan el mismo trato que se le ha dado a otros y se aplique la misma vara de medir porque, de lo contrario, no sólo es que no se haya respetado la presunción de inocencia de esta persona, si no que se contribuye a generar presunción de culpabilidad perpetua y la consecuente muerte civil para estas personas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. El partido tiene que arropar a los que le sirvieron se llamen Escribano, Rita o Paula... Y si una persona dimite y luego se sabe que no era culpable, le honraría al presidente del partido restituirlo en el cargo.

Anónimo dijo...

No se puede echar a la gente a los leones como si esto fuese un circo romano! Y con este asunto, como el de Rita B., se ha hecho sangre! Resulta penoso.

Anónimo dijo...

Ya, ya, pobriños. Contadlo todo. El problema es que la única pena que se le aplica muchos políticos y funcionarios corruptos es la de banquillo y telediario. Al final casi nunca hay verdaderas condenas por corrupción en unas administraciones públicas corruptas hasta la médula, algo contra lo que la Justicia no hace prácticamente nada.