jueves, enero 07, 2016

SIN LINEAS ROJAS PARA NEGOCIAR

El PSOE presentó como propuesta electoral para el 20-D una reforma de la Constitución que pasa por cinco ejes. Uno de ellos se refiere a la organización territorial del Estado español que, a juicio de los socialistas, pasa por el federalismo, aunque sin detallar si es simétrico o asimétrico, y con un rechazo al reconocimiento del derecho a decidir. Su propuesta no admite otra nación que la española; todo lo más, reconoce las singularidades de distintas nacionalidades y regiones y sus consecuencias concretas: lengua propia; cultura; foralidad; derechos históricos; insularidad; organización territorial o peculiaridades históricas de derecho civil. Esta es la vía con la que el PSOE cree que apaciguará las demandas nacionalistas de Catalunya sin necesidad de llegar a la convocatoria de un referéndum. 
Las otras reformas que plantea se refieren al blindaje constitucional de los derechos sociales, especialmente la reforma del artículo 135 de la Carta Magna relativa al principio de estabilidad presupuestaria y el déficit estructural del Estado y las comunidades autónomas; la ampliación del catálogo de derechos y libertades; la mejora de la calidad democrática a través de la transparencia y la participación; y la profundización en las relaciones exteriores.
Rajoy se abre a reformar la Constitución para atraer al PSOE a la gran coalición. Rajoy nunca se ha negado en redondo a esa posibilidad pero la modificación de la Carta Magna. Su propuesta para seducir al PSOE la completó diciendo que con una acción concertada “podemos dejar solventados muchos problemas para bastantes años” y, tras asegurar no tener líneas rojas para negociar, Rajoy recordó al PSOE que una gran alianza daría “estabilidad” al país.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pero don zángano tienes líneas?