lunes, octubre 19, 2015

EL PP PRIMERO, PERO CIUDADANOS IMPARABLE EN LAS ENCUESTAS

El último sondeo del servicio de Índices de Opinión Pública (IOP) de Simple Lógica, realizado en los primeros días del mes de octubre. Se observa un nuevo descenso en las expectativas de intención de voto para Podemos, mientras que para el PP se repite la estimación realizada a partir de los resultados de la encuesta del mes de septiembre. El PP se mantiene como el partido más votado con el 28,0% de los votos, seguido de Ciudadanos (22,6%) por delante del PSOE (20,3%).
El porcentaje estimado de voto para Ciudadanos experimenta un apreciable incremento por segundo mes consecutivo en este sondeo y se sitúa en el 22,6%. Con respecto a la estimación obtenida a partir de los datos de la encuesta del mes de agosto la subida es de más de cinco puntos. 
El PP se mantiene como la fuerza con mayor respaldo electoral. El porcentaje ahora registrado es el mismo que el del mes pasado, pero casi dos puntos inferior al de hace dos meses.
Para el PSOE el porcentaje estimado supone una ligera recuperación de algo más de un punto con respecto a hace un mes, aunque todavía se encuentre por debajo de los porcentajes estimados a partir de los datos de encuesta de los meses de julio y agosto.
En el caso de Podemos,  la trayectoria es la opuesta. El porcentaje de intención de voto ahora estimado para esta formación es inferior en más de cuatro puntos al que se registraba hace dos meses, situándose en el 11,9%.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siento deciros que esa encuesta es poco creible, porque da una suma de votos para PP + Ciudadanos difícil de obtener dadas las circunstancias.

Anónimo dijo...

No hay mayor ciego, que el que no quiere ver...

Anónimo dijo...

La única encuesta verdadera es la del 20-D. Y ahí puede pasar de todo, por obra y gracia de los votantes. ¿Quién le iba a decir a Cámeron que obtendría el resultado que ha obtenido?. ¿Y nuestros vecinos portugueses, que siguen confiando en quien les ha hecho los recortes necesarios?. Pues ya se ve. Por tanto, las únicas formas de perder verdaderamente unas elecciones son: darlas por ganadas o darlas por perdidas.