viernes, junio 19, 2015

DIRECTIVA LOCAL EN LA CORUÑA

El pasado martes se celebró a las ocho de la tarde en el Hotel Attica de La Coruña la Junta Directiva Local de la ciudad herculina. Directiva que siempre se celebra tras una cita electoral y que en esta ocasión se entendía más necesaria que nunca tras el varapalo sufrido por el partido en las urnas, que supuso ceder el bastón de mando al alcalde de la Marea Atlántica, y por otro lado, por la situación interna que se vive desde hace mucho tiempo en el seno de la organización.

Sesión que empezó con una brevísima intervención del presidente Fernando Fernández de escasamente cinco minutos. Intervención en la que únicamente detalló cómo se organizó la campaña electoral en la ciudad y los actos que durante la misma se celebraron. Intervención vacía de mensajes hacia una militancia desanimada y en la que brilló por su ausencia, un obligado y necesario ejercicio de autocrítica con la preceptiva asunción de responsabilidades. Ofreció una imagen utópica de que todo marcha bien.

Alocución que dio paso a una pormenorizada exposición de los resultados obtenidos en las mesas y colegios electorales de todos los barrios de la ciudad, en la que el partido perdió respecto a las municipales de 2011, algo más de 14.000 votos.  

Después del bombardeo de porcentajes y cifras comparativas, que adormeció un poco a los asistentes, tomó la palabra el presidente provincial Carlos Negreira, que centró su exposición en analizar las causas internas y externas, más estas últimas, que supusieron la pérdida del apoyo de nuestro electorado, destacando el dato calculado de que cerca de 8.000 de nuestros votantes, se han quedado en casa o bien no nos han votado. Un discurso que se escapó, que se centró en clave nacional y provincial y en el que tampoco quiso entrar a analizar la verdadera crisis interna que se vive desde hace mucho tiempo a nivel local y que entre otras consecuencias supone el distanciamiento y la marcha de muchos afiliados. Un discurso en el que casi se habló más de otras formaciones políticas que de la nuestra.

A continuación, Negreira invitó a los asistentes a intervenir. Momento en el que los afiliados, muchos, no dudaron en tomar la palabra para centrar sus intervenciones en detallar y exponer lo mal organizada que estuvo la campaña en la ciudad, reclamando y exigiendo responsabilidades, por nadie asumidas hasta el momento. Militancia que exige un cambio de rumbo ante la delicada situación que la junta está atravesando desde hace mucho tiempo, por la falta de organización e inexistencia de un equipo unido capaz de dirigir el partido en la ciudad y dar respuesta a la militancia. Un cambio de equipos, un cambio de actitudes, un cambio de políticas, en la línea de lo que desde la dirección nacional y regional se viene hablando estas últimas semanas. Hubo quien ya reclamó la celebración de un congreso extraordinario antes de la generales. Una rueda de intervenciones en la que se echó en falta la aportación al debate de alguno de los concejales presentes. El presidente Negreira dijo tomar buena nota de todo lo expuesto por la militancia.

Pero sin lugar a dudas la intervención que causó mayor impacto, fue la del vicepresidente de la Junta Local, que hizo una clara radiografía, una exhaustiva relación de todas las trabas, desencuentros e incumplimientos que por parte del presidente local, con su reducido equipo de dos o tres colaboradores, se han ido poniendo y permitiendo en los últimos meses en la gestión, organización y actividad de la junta. Una intervención del vicepresidente, un torpedo en toda regla en la débil línea de flotación del presidente, en la que dejó claro que muchas de las cuestiones relatadas podían ser demostradas con múltiples whatsapp.

Un discurso realista que no tuvo respuesta por parte del presidente local y que ha venido a constatar su soledad, que no cuenta desde hace tiempo, además de la militancia, con el apoyo del equipo con el que se presentó al último congreso. Un presidente al que no le queda otra salida que presentar la dimisión.