martes, abril 21, 2015

ESTABILIDAD POLITICA

Dice nuestro ministro de Hacienda que la recuperación económica y el fin de la crisis vendrá con la estabilidad política, y le doy la razón. Efectivamente la estabilidad política es imprescindible, pero le quiero recordar al ministro de Hacienda que la estabilidad la pueden dar más formaciones políticas que la que él representa, por lo tanto, las exclusividades partidistas cuando nos está abrasando a impuestos a familias, autónomos y pymes, no son de recibo, y más cuando la Agencia Tributaria, bajo su dirección, está masivamente cuestionada e incluso diría que desprestigiada.
Los ciudadanos y ciudadanas de este país estamos actualmente más informados que nunca (por la cuenta que nos trae), con lo que intentar disfrazar o maquillar la realidad con mensajes de marketing barato, en un claro insulto a la inteligencia de la ciudadanía, pues como que no.
Por esto mismo quiero recordarle al señor ministro que hace muy pocos días el informe del Tribunal de Cuentas sobre la Agencia Tributaria nos dice, entre otras cosillas, que Hacienda ha perdido el 57% de los juicios por insolvencia punible; que la deuda pendiente de cobro ha crecido en los dos últimos ejercicios un 9,7%, duplicándose en los últimos años; que la lucha contra el gran fraude fiscal y los grandes defraudadores sigue durmiendo en el limbo. Ah, pero eso sí, al simple ciudadano de este país que no se le olvide declarar hasta el ultimo céntimo de euro, si no enseguida le llega la temida notificación certificada con el sello de la Agencia Tributaria. Lo que le recomendaría a este ministro es que si realmente quiere contribuir a dar solidez a una recuperación económica real baje los tipos impositivos del IVA al 8% y el 16%, para así gravar menos el consumo, que se compensará acabando con las exenciones y las deducciones.
Y si queremos recuperar el mercado de la vivienda, debemos bajar el brutal IVA del 10% que soporta la nueva y el 10% de ITP que soporta también la usada a un IVA reducido del 8%, que será, sin duda, el catalizador determinante de que vuelva generar empleo estable y de calidad.
Y por último, recordar a los ciudadanos que este será el último ejercicio de la renta en el que se podrán aplicar las deducciones estatales por alquiler de la vivienda habitual. Esta ayuda, que desde 2008 permite deducirse el 10,05% de las cantidades satisfechas en el período impositivo a los contribuyentes cuya base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales, quedó derogada con la entrada en vigor de la nueva reforma fiscal. Y la deducción por el alquiler de una vivienda habitual solo afecta al titular del arrendamiento, por lo que no forma parte de la sociedad de gananciales en el caso de que un matrimonio alquile un domicilio. Esto es, aunque la persona resida en la casa y se haga cargo de la renta, no podrá deducir ese alquiler en su IRPF si no figura como cotitular del contrato.
Y una ultima pregunta, señor ministro, ¿se sabe algo de la quiebra patrimonial técnica que reflejan las ultimas cuentas anuales del FROB y de los 585 millones de euros de perdida en el ultimo ejercicio de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria? Buen día ministro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien Benito, desde que sabes que no vas a ir en la lista municipal de Orense, escribes mucho mejor y no te duelen prendas al ministro de Hacienda más socialista que hemos padecido jamás en España

Anónimo dijo...

La estabilidad política, en los ayuntamientos, es fundamental. Si los concejales no están dispuestos y dispuestas a dedicarse a solucionar los problemas de los vecinos, algo no va bien. Y nunca va bien si en vez de tener un gobierno sólido, se tiene un grupo de varios, siempre interesados en asuntos que a ellos convienen y no al interés general. Por eso, alguna vez, esperamos que en este mismo siglo XXI, los ciudadanos acaben por darse cuenta de que quien más votos tiene, es el que debe formar gobierno. Reunirse todos con el único objetivo de que no gobierne el que más votos tiene, es una forma muy curiosa de entender la democracia. En otros países, tienen soluciones para este problema (Portugal, Francia,...). Aquí seguimos secuestrados por aquella idea de la transición, de que todos deben sentirse dentro para estar cómodos. Eso ha servido en los primeros años de democracia. Hoy es un auténtico problema. Y grave.