miércoles, febrero 18, 2015

LOS DEFRAUDADORES "VIP"

Este país no puede seguir así, o se dota de una vez por todas a nuestro sistema judicial de los medios humanos, económicos y tecnológicos necesarios y demandados por ellos mismos de forma reiterada, para que nuestra justicia sea realmente ágil, eficiente, contundente y acabe fulminantemente con la corrupción, o los corruptos seguirán poniendo una y otra vez contra las cuerdas a nuestro sistema democrático y en entredicho la credibilidad de las instituciones y los órganos de supervisión y control.
Que 2.694 individuos con nacionalidad española tuvieran o tengan sus patrimonios, por importe de 2.317 millones de euros, escondidos al erario español en paraísos fiscales con la cobertura presuntamente del HSBC, mientras comprobamos cómo el 27,3 % de la población de este país, exactamente 12,8 millones de personas, se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión, y así lo dice el informe sobre el Estado de la Pobreza en España que ha presentado recientemente la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español, con datos contrastados y recogidos también por el Instituto Nacional de Estadística, sumado a la última corruptela conocida que ha propiciado la detención de decenas de personas en Andalucía relacionados con los cursos de formación, me deriva a decir que la sensación de impunidad se ha convertido ya, entre los ciudadanos, en una pura y dura constatación de esa misma impunidad y en la de un libertinaje devastador que campa a sus anchas.
Y la pregunta que se formula la ciudadanía ante este desalentador escenario es, si están realmente estos individuos devolviendo las cantidades presuntamente defraudadas y derivadas a cuentas en paraísos fiscales. Y si están estos elementos corruptos paseándose en la actualidad por el patio de una prisión o por contra, paseándose por las arenas de una playa paradisiaca. Mientras, millones de españoles siguen sufriendo en sus propias carnes los efectos de esta brutal crisis que está quebrando la confianza de la ciudadanía en sus instituciones. Lo he manifestado en diversas ocasiones y lo digo una vez más: contra los corruptos, las corruptelas y la corrupción, lucha sin cuartel, con mano de hierro hasta acabar con esa lacra y hasta que el último de ellos esté detrás de las rejas de una celda, y por supuesto embargándole hasta el último céntimo de euro tenga donde lo tenga camuflado.
O combatimos la corrupción tajantemente o únicamente se estará contribuyendo a generar el caldo de cultivo necesario para que movimientos radicales populistas se presenten ante la sociedad como su desesperada alternativa, lo cual nos llevaría de un grave problema al abismo político y social directamente. Y este serio aviso lo manifiesto después de comprobar el derrumbe sin paliativos del PSOE. Un hundimiento total y absoluto de esta formación política que representa la constatación del fracaso de una izquierda desubicada y que contribuye aún más al auge de los populismos radicales, tan peligrosos y nocivos para nuestra sociedad aunque algunos no lo vislumbren aún con la nitidez suficiente. Mucho diálogo, consensos y acuerdos nos van hacer falta para recuperar la ilusión. Pero ese precisamente es el reto que se debe afrontar con valentía y decisión, con autocrítica y gestión. Lo iremos viendo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El problema es que la corrupción está en la base del funcionamiento de los partidos políticos y de la mayor parte de la sociedad, por no hablar de la Justicia. Y si no te lo crees recuerda el caso de cierto juez orensano que absolvió y sobreselló diversos expedientes que afectaban a distintos políticos el día que fue ascendido. Ese es el problema.