miércoles, febrero 25, 2015

EL COMERCIO DE TODA LA VIDA

Conservar e impulsar la vitalidad de nuestro casco histórico y de nuestra ciudad en su conjunto es sinónimo de apostar por nuestro propio futuro y el de las generaciones venideras.
Me duele, y mucho, ver como nuestro comercio local se desangra paulatinamente al comprobar de una forma constante y continuada como, semana a semana, nos despertamos con un nuevo cierre de un comercio familiar que recordamos abierto al público de toda la vida. Comercios tradicionales que ofrecen sus productos o servicios con cariño, devoción y con muchas, pero muchas horas de dedicación intentando siempre satisfacer las necesidades de los clientes. Como ourensano que nació, vivió y trabaja en el casco antiguo (en concreto en la calle Santo Domingo, donde he pasado dos etapas distintas de mi vida, mi infancia, disfrutando del parque de las Mercedes, y adolescencia, y una segunda realizando mi actual actividad profesional) y desde el conocimiento propio, comparto las mismas preocupaciones, inquietudes y problemas que cualquier profesional que realiza una actividad económica. Es verdad que la actual coyuntura económica, sumado al fin de las rentas antiguas de locales comerciales, conjuntamente con rentas de alquileres desproporcionados e inasumibles económicamente y también, practicando una necesaria autocrítica, falta de competitividad en numerosas ocasiones, ha sido el caldo de cultivo que tiene a una buena parte de nuestro comercio contra las cuerdas. Comercio local que es básico e imprescindible, y la revitalización del mismo y del casco histórico, un reto que debemos afrontar sin dilación.
Conservar e impulsar la vitalidad de nuestro casco histórico y de nuestra ciudad en su conjunto es sinónimo de apostar por nuestro propio futuro y el de las generaciones venideras.
El comercio en Ourense genera riqueza, empleo e incide directamente sobre el modelo de ciudad que los ourensanos necesitamos y queremos. Y para contrastar su importancia me fundamento en los siguientes datos:
-El 30% (sobre 7.000 personas) de todos los autónomos de Ourense desarrollan su actividad en el sector comercial.
-Da empleo a más de 13.500 familias, lo que representa el 17% de la población ocupada de la provincia.
-En total, 21.000 personas, de una población activa de aproximadamente 100.000, dependen directamente de la marcha del sector comercial.
-Su aportación al total del PIB de la provincia, según el INE, se sitúa en el 12%.
Pero aún hay más, en zonas como el casco histórico de nuestra ciudad, el comercio es imprescindible para contribuir a la revitalización del mismo. Por esto mismo, se deben aprovechar al máximo las líneas de actuación sobre rehabilitación, renovación y regeneración urbana contempladas en el borrador del Plan de Vivienda de Galicia 2015-2020, pendientes aún de su publicación en el DOG, y que van en la línea de recuperar dichos entornos a través de rehabilitaciones individuales o en conjunto a través de las áreas de rehabilitación integrales (ARI).
En conclusión, recuperar nuestro castigado y abandonado centro histórico es primordial en el mantenimiento de nuestro comercio, y la defensa del mismo es trabajar por el presente y generar futuro. Por último, aprovecho para reiterar mi apoyo incondicional y sin fisuras a las necesarias y justas reivindicaciones de los industriales y comerciantes de la Plaza de Abastos de Ourense.

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