martes, enero 20, 2015

ESPAÑA NO ES GRECIA, PERO PUEDE LLEGAR A SERLO

En España, como en Grecia, la eclosión de nuevas formaciones populistas con formatos radicales conforman las nuevas espadas de Damocles que amenazan nuestro deteriorado estado del bienestar que está actualmente en fase de reconstrucción,aunque hay que decir también, que estas nuevas formaciones responden a la válvula de escape del actual malestar social que el actual sistema aun no ha sabido darle la solución ágil y contundente que la sociedad demanda. Es verdad que el endeudamiento de ambos países es desproporcionado, Grecia con un 175,5% del PIB, frente al 96,4% de España conforman un panorama de ajustes económicos y retroceso de los salarios que sumado a un brutal desempleo y una galopante corrupción conforman un coctel que en manos de personas de pensamiento totalitario maquillado con unas pinceladas anárquicas ,sin planes económicos y financieros reales que solucionen los problemas de la ciudadanía ,y sin valores ni principios que respetar, pueden derivar este país a un punto de no retorno de las libertades colectivas,de una libre economía y de los derechos consolidados de los ciudadanos. Por ello, (entre otras variables económicas, políticas y sociales) el tímido incremento del salario mínimo y de las pensiones es incompresible. Salario mínimo que aumentará un paupérrimo 0,5%, incrementándose hasta los 648,6 euros al mes,acompañado de un indicador público de renta de efectos múltiples para 2015 que volverá a estar congelado por quinto año consecutivo, manteniéndose en 532,51 euros mensuales,y con unas bases máximas de cotización que aumentarán un 0,25%,no es de recibo. Lo mismo que las cuantías de las pensiones contributivas de la Seguridad Social que subirán también un 0,25%, el mínimo que obliga la ley. Con este incremento, la pensión mínima de jubilación para mayores de 65 años queda fijada en 782,9 euros al mes si tiene cónyuge a su cargo y en 634,5 euros mensuales si no lo tiene. Con estos mimbres difícilmente recuperaremos la capacidad de consumo de nuestra debilitada clase media y de nuestros pensionistas,así de claro.
Hay que decir, que Grecia, tiene un gravísimo problema de competitividad, que no es el caso de España. Por lo que la solvencia con el exterior, es esencial para enderezar la situación. En definitiva las diferencias económicas, tanto de solidez actual como de proyección a futuro, en la comparativa de los dos países son muy elevadas y diferenciadas,pero no lo son tanto en el deterioro porcentual de las economías domésticas de familias y empresas y menos aún en la desafección política y social. Y precisamente esto último es lo que puede derivar a España a compartir un tétrico y trágico destino a similitud de la realidad griega que aún puede ir a peor en las próximas elecciones a celebrar en ese país. Aquí, en España, aún estamos a tiempo de enderezar el rumbo de la nave con solidez y credibilidad, pero tan cierto es esto como que cualquier error de calado tanto político como social o económico pueden entregar nuestro país a un totalitarismo populista , con todo lo que ello conlleva. Por lo que en un contexto global donde países como Cuba empiezan a abrirse al mundo ,aquí en España no podemos ,ni queremos retroceder décadas de progreso para convertirnos en la nueva Cuba de nuestra época ,jamás.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La clave sin duda está en la credibilidad que como país hemos recuperado. Esta es la principal diferencia con la situación que vive Grecia, cuyo panorama a corto plazo no parece ser muy alentador con una izquierda radical con opciones reales de gobernar, Syriza, que llama a la insumisión y al desacato a las normas comunitarias y estatales.

Un posicionamiento nada democrático.

Es cierto que España está en unos altos niveles de endeudamiento, pero más cierto es, que España ahora consigue una mayor financiación y a un interés mucho más bajo que hace tres años. Sin olvidar una cuestión que la oposición no quiere reconocer y que no es otra que hemos evitado un rescate que nos hubiera llevado a un verdadero quebrantamiento social y económico con el que difícilmente podríamos estar en la situación en la que ahora nos encontramos, con unas expectativas de crecimiento económico que ningún otro país de la UE tiene y con una lenta pero constante creación de empleo que sin duda es la clave para continuar el camino de la recuperación.

En Grecia, Syriza no ha explicado de donde va a sacar el dinero para sus planes. En su programa de gastos generosos del estado dice que cumplirá sus promesas basadas en fuertes subsidios: electricidad gratis, medicinas y alimentos gratuitos para 300.000 familias sin recursos, abolir el impuesto inmobiliario creado en 2011, crear 300.000 nuevos puestos de trabajo en el sector público y privado, conceder la paga de navidad a quienes reciben una jubilación más modesta. Promesas muy bien vistas por los ciudadanos, a nadie le amarga un dulce. Un plan de gastos para un estado rescatado que aún no consigue financiar sus necesidades más urgentes.

Más o menos el mismo discurso con el que en nuestro país predica Podemos. Un partido político que todavía se encuentra inmerso en procesos constituyentes a lo largo del todo el territorio nacional, algunos de ellos con bastante polémica como el celebrado en Ferrol. Un partido que ha nacido al albor de la crisis económica, que empezamos a abandonar, y de la corrupción política que azota a nuestras instituciones democráticas. Un buen momento para lanzar mensajes populistas, catastrofistas, nada realistas y claramente utópicos, con constantes matizaciones, lo que pone de manifiesto su escasa credibilidad.

Anónimo dijo...

Anda dejate de rollos referido al del comentario anterior!!!!!!
!!!!! Como OS adoctrinan en el partido!!!!!!

!!!! Ni vosotros OS lo creéis!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Referido al comentario anterior. Esa doctrina del partido de la que habla es compartida por muchos organismos internacionales como el FMI o BCE que reseñan la buena marcha de la situación económica de España. Probablemente el comentarista sea de esos que niegan la realidad y les enerva bastante que las cosas vayan mucho mejor que hace tres años. Saludos.