viernes, marzo 28, 2014

EL NACIONALISMO SECTARIO

Estos días hemos vuelto a presenciar la verdadera intolerancia de los principales partidos nacionalistas que ansían la separación de España y actúan desde el odio y el sectarismo dando claras muestras de su actitud antidemocrática, además de una total falta de educación y respeto hacia las personas e instituciones que ellos rechazan por considerar símbolos del patriotismo y unidad de España.
Una minoría nacionalista que pretende imponer sus postulados independentistas saltándose continuamente las leyes y normas que rigen y dirigen nuestra convivencia democrática. Esa misma democracia que posibilitó que algunos partidos como ERC y Bildu hayan sido legalizados. Un sectarismo y odio llevado hasta el extremo por el alcalde de Bildu de San Sebastian, el proetarra Juan Karlos Izaguirre que se ha negado a que las banderas del balcón del Ayuntamiento ondeen a media asta por el fallecimiento del expresidente Adolfo Suárez, negándose a guardar un minuto de silencio en el pleno, a petición del partido popular. Un sectarismo que ha impedido al secretario municipal realizar un informe jurídico para determinar si está obligado a cumplir con esta medida establecida por el Gobierno de España. Si son muy respetuosos para colgar la bandera del Kurdistán.
Con este partido proetarra es con el que el BNG se va a presentar a las elecciones europeas del próximo 22 de mayo. Una alianza con los defensores y colaboradores del mundo de ETA, que todavía los dirigentes nacionalistas gallegos no han sabido explicar en su totalidad, quedando muy claro que se coaligan con una organización que se caracteriza por no tener nunca ninguna manifestación o condena de actitudes terroristas. Quizás no hay argumentos válidos para explicarlo. Un BNG que cada vez busca más el voto en la calle radicalizando sus protestas, llegando en ocasiones a justificar y no condenar actitudes violentas de muchos radicales nacionalistas, como algún violento, probablemente de Resistencia Galega, que con bandera independista gallega en mano, celebra y jalea a las puertas de los juzgados la puesta en libertad de los salvajes radicales que participaron del terrorismo callejero en la marcha por la dignidad del pasado fin de semana en Madrid.
Un sectarismo y odio, como las declaraciones de la portavoz de ERC, que justificó la ausencia de su partido en el sepelio de Adolfo Suárez diciendo que en estos actos se percibe una exaltación de la españolidad y porque la Transición que el expresidente lideró no fue modélica.
Un sectarismo y odio, como la reacción de los nacionalistas catalanes al varapalo jurídico que el Tribunal Constitucional, por unanimidad, ha dado a la declaración soberanista de independencia salida del Parlamento catalán. Un fallo que viene a decirle claramente al independentismo catalán que el pueblo de Cataluña no es soberano para decidir unilateralmente sobre la división de España, una decisión que es patrimonio de todos los españoles. Un nacionalismo radical que acusa al TC de carecer de credibilidad por ser un órgano político, de considerarla una institución corrupta a cuyos jueces les puede más la tripa que el cerebro, tildándolos de agitadores de la catalanofobia. Un nacionalismo radical que ni reconoce ni acata la sentencia. Un nacionalismo radical que nunca acepta las reglas democráticas cuando no le son favorables.
Mucho tienen que aprender de la talla política y personal de Adolfo Suárez, de su gran talante democrático por tender puentes entre diferentes y que gracias a él hoy disfrutamos de una sana convivencia democrática de la que muchos no quieren participar y rechazan. Antidemócratas que se aprovechan de la democracia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

A buenas horas mangas verdes. Bildu-ETA maneja un presupuesto de miles de millones de euros gracias a que el PP se ha negado a promover su ilegalización.

El asesino terminal Bolinaga está en la calle por voluntad del gobierno Rajoy, vivito y coleando, año y medio más tarde de su excarcelación.

El gobierno del Partido Popular accedió a la excarcelación de los asesinos de ETA tras la anulación de la doctrina Parot en un tiempo record.

El gobierno del Partido Popular ha pasado página sobre el asunto del Bar Faisán, algo que no hacía cuando estaba en la oposición.

Miembros del PP vasco - que lleva camino de convertirse en residual ya que ha perdido el 60% de los votos desde los tiempos de María San Gil y Mayor Oreja - como Marot y Borja Semper presumen de irse de potes con los de Bildu.

En fin, para que seguir, cría cuervos y te sacará los ojos.

mr jiminy cricket dijo...

Acabo de llegar de una ciudad del sur, donde he coincido con otros compañeros de mi sector, y amigos, de Cataluña: la fractura territorial es ya una realidad para mis amigos. Habrá que analizar que es lo que se habrá hecho mal para llegar a este punto. Y tomar medidas para que evitar lo que, si no se hace nada, no se podrá evitar. Estoy triste por España.

Anónimo dijo...

La cuestión está bastante clara: con la llegada de la democracia, había que hacer concesiones (a los partidos minoritarios para que estuvieran "cómodos"; a las regiones más afectadas en la guerra civil -Cataluña y País Vasco- dándoles un protagonismo evidente (recibir como héroes a Tarradellas y al Lehendakari); y al final, un "café para todos", dado que los demás también demandaban igualdad de trato. Tal fue la descentralización, con la creación del Estado de las Autonomías, que muchas competencias se cedieron sin sopesar las consecuencias. Y ahora, estamos donde estamos. Hemos alimentado a la "bestia autonómica", y ahora pide más. Urge un replanteamiento constitucional para adaptar el texto de la Carta Magna a los tiempos que vivimos`.