jueves, febrero 06, 2014

ACATAR Y APLICAR LAS SENTENCIAS

La misma libertad que proclama el gobierno catalán del señor Mas para poder decidir sobre una cuestión que afecta al conjunto de España es la que niega a sus propios ciudadanos a la hora de poder recibir educación en castellano. El Tribunal Supremo, cuyas decisiones ya no pueden ser recurridas, ha ratificado el fallo del TSJC que requería al gobierno catalán impartir la educación en las dos lenguas oficiales, dejando claro el derecho que todo alumno tiene a estudiar atendiendo a su lengua vehícular. La sentencia del Supremo no deja lugar a dudas y se basa en once sentencias anteriores resueltas en el mismo sentido y avaladas por la doctrina fijada por el Tribunal Constitucional.
Todas las políticas nacionalistas giran entorno a la cuestión lingüística y sobre este particular los dirigentes nacionalistas no respetan el derecho ejercido en libertad de muchos ciudadanos a la hora de poder utilizar en el ámbito de la enseñanza la lengua que más les guste o prefieran.
Paralelamente el TSJC ha emitido unos nuevos cinco autos en los que obliga a la Generalitat a fijar que el 25% del horario lectivo sea en castellano. Autos contra los que cabe recurso pero que tienen que ser ejecutados en el plazo de un mes desde su fecha de fecha de notificación. Y como siempre, el gobierno catalán hace oídos sordos.
El Supremo no debe pedir, como se lee en muchos titulares de prensa, debe exigir el cumplimiento de sus sentencias y más en defensa de ese derecho ejercido en libertad. En Cataluña llueve sobre mojado, se ha venido incumpliendo sistemáticamente todas las sentencias que avalan el derecho a estudiar en castellano. Ahora con esta sentencia definitiva, no caben más recursos, el Gobierno no tiene más remedio que posibilitar el bilingüismo en las aulas, posibilitar estudiar en castellano en Cataluña. Si los responsables políticos de la Generalitat siguen sin acatar y aplicar la sentencia, tendrá que ser la Fiscalía la que actúe contra ellos por su clara insumisión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eso lo arregla Mariano haciendo nada, como siempre. Y así seguimos