lunes, noviembre 18, 2013

SUS SEÑORIAS, LOS PRIMEROS EN DAR EJEMPLO

Me vienen a la cabeza algunos episodios en nuestros Parlamentos en donde los ciudadanos dan rienda suelta a sus reivindicaciones montando espectáculos poco edificantes y que suponen una falta de respeto a la institución donde reside la soberanía popular, acciones tipificadas como delito por alterar el orden de las sesiones parlamentarias. Lo preocupante, es que muchas de sus señorías justifican estos comportamientos poco cívicos recurriendo a una mal entendida libertad de expresión.
Pero no solo los ciudadanos son los que en ocasiones montan el numerito. Sus señorías también lo hacen cada vez con más frecuencia. No hace muchos días un diputado de CUP, con sandalia en mano, amenazó e insulto al ex ministro Rato en una comisión del Parlamento catalán, o el diputado de Amaiur, que en la tribuna del Congreso se colocó con los brazos en cruz y se puso un libro en cada mano, escenificando un autocastigo. O los continuos ataques delirantes del Sr.Beiras y su puñetazo en el escaño del Sr. Feijoó. O el striptis del Diputado de Compromis-Equo, que durante su intervención fue sacándose la ropa para mostrar una camiseta en contra de los desahucios. Siendo también cada vez más frecuente la agresión verbal con insultos y descalificaciones adornados con gestos obscenos.
Hemos tenido noticia de un nuevo episodio de este tipo protagonizado en esta ocasión por la parlamentaria ferrolana, Beatriz Sestayo, que ha sido denunciada por un trabajador del servicio de vigilancia del parking do Hórreo que le acusa de intento de atropello al negarle el acceso, porque su plaza está ocupada desde el mes de marzo por el vehículo de su hija que esta de Erasmus, dejando atravesado el coche al tiempo que pronunciaba “estáis mintiendo, llego tarde a votar, soy diputada y voy a ejercer mi derecho como tal y a entrar”, y actuando en todo momento con una actitud intimidatoria y creyéndose con superioridad moral para actuar de dicha forma por el simple hecho de ser diputada. Más allá de reconocer lo improcedente de su actuación, solo se le ocurre decir, “que fuerte esto es el regreso del fascismo”.
Sus señorías no solo tienen que guardar y cuidar las formas dentro de las instituciones, también tienen que hacerlo fuera de ellas. Los ciudadanos exigimos que nuestros representantes públicos tengan un comportamiento escrupulosamente respetuoso y ejemplar, ellos tienen que ser los primeros en dar ejemplo.

5 comentarios:

mr jiminy cricket dijo...

Ya se ve, una vez más, como es el comportamiento de los socialistas, y de la izquierda en general, con la cosa pública: como piensan que lo público no es de nadie. Además, totalmente impresentable el comportamiento de esta señora con el trabajador de seguridad.

Anónimo dijo...

Unha boa rapaza a ora de comer na sua casa.

Anónimo dijo...

La prepotencia de esta tipo es bien conocida hace tiempo. Una vergüenza para la política gallega.

Anónimo dijo...

¿Cómo se pondrían esos y esas que ahora no quieren entrar a juzgar ni a comentar el affaire Sestayo, si en vez de ser una socialista fuera uno o una del PP?. Desde pedir dimisiones y ceses, pasando por escraches y otras manifestaciones, y un largo etcétera. Lo de siempre: la izquierda se considera dueña absoluta de la verdad y de la pureza, hasta que pasa lo que pasa. No hay más que ver la financiación de ciertos Sindicatos en ciertos lugares (¿o en todos?) de España.

Anónimo dijo...

Cinismo absoluto los que callan ante la señora Sestayo. Hacía del aparcamiento del Hórreo el suyo y el de su hija, y encima se chulea ante un trabajador....