lunes, noviembre 11, 2013

SIN RUMBO, SIN CAPITAN

Los acontecimientos políticos de los últimos días nos presentan una clarificadora radiografía del rumbo incierto en el que se encuentra y el desconcierto que rige en el primer partido de la oposición. El partido socialista no asistió a la concentración en la Plaza de Colón convocada por la AVT, asociación que aglutina al mayor número de víctimas del terrorismo en España, alegando que no podían participar en una concentración en la que se promovía un desacato al Estado de Derecho. El lema de la concentración solo pedía justicia, “Justicia para un final con vencedores y vencidos” Nada más lejos de la realidad, acatar no significa compartir, siendo esto perfectamente democrático. El partido socialista vive otra realidad. Las miles de personas que se concentraron en Madrid y en otras ciudades de España, tenían muy claro que lo único que les movía a hacerlo era el poder expresar de forma unánime el descontento y su total disconformidad, así como el apoyo y solidaridad para con las víctimas del terrorismo ante una decisión jurídica, que será todo lo legal que muchos juristas defienden, pero que tiene muy poco de justa por todo lo que ha significado y me temo seguirá significando. Probablemente los socialistas, a diferencia de los representantes del partido popular, no tuvieron el arrojo necesario para asistir la concentración teniendo en cuenta la inestimable aportación que el gobierno socialista del señor Rodríguez Zapatero ofreció para que el TEDH fallara en favor de los terroristas con aquella falsa negociación que mantuvieron con los asesinos a espaldas de todos los españoles y en la que se establecía una hoja de ruta que recogía entre otras cuestiones eliminar la Doctrina Parot, doctrina que suponía un duro acicate jurídico para el mundo etarra y que contaba con el aval de nuestros máximos tribunales. De ahí el envió a Estrasburgo del mal llamado juez, López Guerra, que fue Secretario de Estado de Justicia y que siempre se manifestó en contra de la referida doctrina, con el único fin de dibujarles a los magistrados chipriotas, turcos y demás, una imagen muy distorsionada de la realidad de lo que ha supuesto y supone para toda la sociedad española la actividad terrorista de los asesinos de ETA. Paz a cambio de humillación, es lo que parece defender el partido socialista. Se equivoca el socialista Tomás Gómez cuando dice que ya hemos acabado con ETA. Lo único constatado hasta el momento es un alto permanente en el uso de las armas, poco me fío de los asesinos, pero sigue existiendo como organización, sigue contando con sus arsenales, sigue contando con infraestructura, cada vez más débil gracias al trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, sigue contando con una cantera con miembros dispuestos a volver a matar, sigue sin rendirse y pedir perdón y sigue teniendo presencia en nuestras instituciones democráticas con partidos legalizados que han demostrado sobradamente su “carácter ilegal”, desde donde quieren defender que el problema de ETA con la sociedad española es una simple cuestión política y que es desde la esfera política desde donde tiene que venir una solución definitiva a lo que ellos llaman conflicto. Hemos podido ver como de nuevo el PSOE vuelve a ponerse, o eso parece, del lado de la izquierda abertzale al abandonar el pleno del Ayuntamiento de Tafalla de la mano de Bildu, para no votar a favor de una moción para reprobar a la asesina Inés del Río. Yo le seguiré llamando ASESINA, por mucho que algunos digan que ya no se le puede considerar como tal porque ya saldo su deuda con la sociedad. Un gesto que vale más que mil palabras, y que vuelve a suponer una nueva ofensa a todas las víctimas del terrorismo por parte del PSOE, instalado en una ambigüedad que jamás puede existir en la lucha contra los asesinos y todo su entorno. Que le quede muy claro al partido socialista que las víctimas y toda la sociedad no exigen venganza, solo quieren una justicia justa. Siguiendo con el análisis de esta pequeña radiografía, hace unos días en la Cámara Baja y ante una proposición no de ley presentada por UPyD sobre la soberanía nacional del pueblo español, la indivisible unidad de España y el derecho a decidir, que tanto viene reclamando una parte de la clase política catalana más empeñada en crear divisiones y tensiones territoriales que de sacar a Cataluña de la situación de penuria económica y social en la que se encuentra, la dirección federal socialista vuelve a evidenciar la falta de un criterio sólido en su posición acerca de la cuestión territorial de España, teniendo que lidiar con sus socios catalanes, que con el paso del tiempo van teniendo más clara su postura. El partido socialista se enfrasco durante toda la jornada en un apresurado debate interno, fruto de la falta de ese criterio sólido al que antes hacía referencia, para decidir que botón debían pulsar ante la moción presentada por el partido de Rosa Díez para denegar a Cataluña su derecho a decidir. El no, les supondría un sin fin de titulares sobre su escasa defensa de la unidad territorial de España y una importante revolución interna de muchos socialistas que reclaman ya una ruptura con el PSC. El si, otra vía de agua en las maltrechas relaciones con sus socios catalanes. Y la abstención, dejaría clara su posición partidista en una cuestión capital para el conjunto de los españoles. Al final se impuso el sí, obligado por la dirección federal tras recibir muchas presiones, rompiendo una vez más el PSC la disciplina de voto con su abstención ambigua. No van a ganar para multas. Sería bueno recordar que toda esta situación que viven los socialistas con la cuestión independentista proveniente de Cataluña fue alentada y permitida por el gran ZP que en 2006 decía literalmente; "Aprobaré el Estatuto que venga del Parlamento de Cataluña", un estatuto promovido por nacionalistas y republicanos, con la ambigüedad del PSC, que ahora parece abandonar para sumarse a los postulados de los nacionalistas pata negra. Por último no debemos olvidarnos de la herencia económica a la que no podemos renunciar y que estamos pagando con el sacrificio y esfuerzo de todos y que tanto enerva a los socialistas al escuchar hablar de ella. Una gestión económica basada en la mentira sobre las verdaderas cuentas del Estado. Una gestión económica que tildaban como boyante y que casi supuso la intervención de España por parte de la troica europea o una gestión económica envuelta en la bandera de ese Estado del Bienestar “ficticio” al que tanto recurrían, sustentado y amparado en una gestión a base de gastar lo que no teníamos. Esta es la radiografía que pone de manifiesto la falta de rumbo y criterio de un partido socialista en temas de especial importancia como el terrorismo, la unidad de España y la economía, con un capitán al que quieren tirar cuanto antes por la borda. Ahora que ya nadie habla de rescate, que la prima de riesgo cae, que la macro economía empieza a mostrar una mejoría, que los inversores recuperan la confianza en España y que se esta frenando la destrucción de empleo, ahora vienen los socialistas proponiendo un nuevo tema capital para España, levantar a Franco de la tumba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tanto Rubalcaba como Rajoy son hombres del pasado. Rajoy es un hombre de clase, de estamento...de puestiño reservado en la cuna, monárquico, gris, sin talento...en años de carrera política en puestos altos ni siquiera tuvo la iniciativa o capacidad de aprender inglés. Rubalcaba en fin...